Extraño arte/oficio es la taxidermia. Suponemos un proceso complejo, o al menos, trabajoso. Más aún cuando el ejemplar a disecar pertenece a la especie humana.
En el proceso de despellejarlo quedarán expuestas la carne y las heridas, los huesos y el vacío. Y será el mismo hombre, no del todo muerto, el que busque su propio relleno, sus ojos de vidrio, sus dentaduras de plástico para lograr la apariencia de vivo en un mundo de espacios gastados y estrechos, de ventanas con barrotes.
De un pertinente blanco y negro, bajo la áspera cubierta del surrealismo, "Avida" tiene la claridad de la más oscura de las verdades.
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